Inteligencia artificial y bibliotecas universitarias ( III parte)

Sady Arturo Loaiza Escalona 

III parte (final)

IA y su aplicación en bibliotecas universitarias 

 Los cambios tecnológicos no escapan a las unidades de información, principalmente, cuando se trata de dar apoyo a sus nuevos roles, como el desarrollo de servicios innovadores y la implementación de plataformas de gestión para dar soporte. En este sentido la IA desempeña un papel fundamental en la actualización de los servicios de las unidades de información en pro de un nuevo usuario (estudiantes, académicos, investigadores) cuyas necesidades de información serán atendidas y apoyadas en estos nuevos dispositivos y adelantos tecnológicos.

 De esta manera, The NMC Horizon Report en 2017, detalló las tendencias que afectarían a las bibliotecas universitarias de todo el mundo durante los próximos cinco años, donde la gestión de la información digital es ahora una responsabilidad central para los servicios bibliotecarios, así como, la Inteligencia Artificial y el Internet de las Cosas, (Internet of Things, IOT, sistema de dispositivos informáticos interrelacionados, con la capacidad de transferir datos a través de la red internet), tres tendencias que estarán listas para ampliar la utilidad y el alcance de los servicios de la biblioteca como nunca antes. Al mismo tiempo, menciona que en la medida que los servicios bibliotecarios académicos y de investigación descubran maneras en que la inteligencia artificial pueda mejorar sus servicios de atención al usuario, sus procesos de investigación y los resultados de los alumnos, comenzarán a desarrollar pautas para garantizar el uso ético de los datos por parte de quien los utilice, considerando la alta experiencia digital del usuario, por tanto es necesario ampliar la cultura digital y desarrollar habilidades y competencias bibliotecarias para el ámbito digital, tanto del bibliotecario como del usuario mismo.

En este mismo orden, señala que los expertos en bibliotecas académicas y de investigación están comenzando a aceptar como con el uso de IA puede mejorar significativamente el desempeño académico. Las capacidades inteligentes de las máquinas a la creación de bases de datos cada vez más sofisticadas dentro de las bibliotecas; las máquinas pueden adaptar el contenido para satisfacer las necesidades de los alumnos en un instante, reemplazando la necesidad de que las personas examinen cientos de lecturas para localizar investigaciones relevantes.

Los procesos de investigación académicos están evolucionando a medida que la IA aumenta la capacidad de aprender y aprovechar las experiencias de múltiples usuarios. Con ello, a medida que la tecnología facilita el aprendizaje, las sociedades han expresado su preocupación por la falta de políticas gubernamentales que aseguren el uso ético y análisis de los datos resguardados.

 Así mismo, se pretende que a medida que la IA gana terreno en las Bibliotecas académicas y de investigación, se deben dedicar recursos para proteger los datos de los estudiantes y proporcionar orientación ética para el uso de los mismos, si bien es cierto que las bibliotecas académicas y de investigación todavía están trabajando para comprender los diferentes aspectos de la IA para incorporarla de manera efectiva en sus sistemas, los usos actuales podrían conducir a posibles avances. Las bibliotecas con la IA buscan amplificar los objetivos de su trabajo, pudiéndolos ver reflejado en usos, tales como:

• Sofisticar los procesos de organización de las colecciones, mejorando los sistemas para la recuperación de información, reconocimiento óptico de caracteres o el reconocimiento espacial.

• Integrar chatbots que mejoren la interacción con los estudiantes, docentes e investigadores, entendiendo e interpretando su intención y necesidad informacional cuando recurren a la consulta, de manera que se les dé toda la información disponible, de forma eficaz. Los Chatsbots o Bot de Charla (Robots de Charla), son sin lugar a dudas la última innovación en aplicaciones asociadas con la interacción. Son herramientas que deben ser de entera consideración para todo aquello que pretenda prevalecer en la sociedad. Aquello que no se muestra, así fuese por alusión en las redes sociales, no existe. Integrarse a las tecnologías asociadas a los chatbots se ha convertido en una máxima para la vinculación social. Estas aplicaciones de chat inteligente van desarrollando rasgos y modos de trabajo de acuerdo a una constante interacción con el usuario-administrador. Una vez fabricado este chatbot y puesto a disposición para su adquisición, la sucesiva programación es espontánea y sin mayores complicaciones, desarrollándose de forma sencilla con la apropiación e interacción del usuario-administrador. Visto desde el punto de vista de las bibliotecas, este usuario-administrador sería el bibliotecario-referencista, que a nombre del servicio, iría cultivando las facultades del bot, mediante procesos interactivos, estadísticos y de control, para luego con estas características poner a disposición de los usuarios del servicio de información el chat asociado que permita la interacción para eficacia de la investigación. Un ejemplo ideal sería, concebir un chatbot, que a fuerza de tanto interactuar con muchos usuarios y de servir de objeto de consulta en muchas ramas (sin omitir que pueda aprender de las omisiones y errores que se cometen en búsquedas fallidas), obtenga una capacidad de recuperación de información tal que pueda ubicar la especificidad de una frase hecha célebre por Balzac en una de sus novelas: “en la página exacta de una edición específica.”

• Fomentar la ética de datos, de donde las bibliotecas con la IA buscan amplificar los objetivos de su trabajo, fomentando la justicia social, la libertad intelectual y el acceso abierto a archivos e información.

• Crear talleres que fomenten el empleo de la Inteligencia Artificial, aprovechándola para generar el aprendizaje colaborativo en torno a ella, con la implicación de estudiantes de posgrado e investigadores.

• Apostar por la IA social, incentivando desde la Universidad la aplicación del pensamiento crítico en la IA y saber combinar los aspectos técnicos con los valores sociales

• Empoderar a la comunidad universitaria, proporcionando a estudiantes, docentes, investigadores y personal administrativo las herramientas para implementar la IA en sus actividades académicas y profesionales, de manera que ganen competencias y sean más útiles en el mercado laboral.

De esta manera existen ya algunas aplicaciones concretas de la IA en estos servicios bibliotecarios, los cuales se destacan en los siguientes aspectos:


1. Servicio de Orientación y Referencia

Las serias limitaciones de espacio en la biblioteca académica hacen que tecnologías como CAPM (Acceso integral al material impreso) permitan escanear en tiempo real el material impreso mediante una interfaz web y facilitárselo al usuario.

Los Chatbots, ya están mejorando la atención al usuario en muchísimas bibliotecas, como ya mencionamos anteriormente, los chatbots pueden llegar a ser los ayudantes perfectos de los bibliotecarios. Estos pueden encargarse del servicio de referencia virtual, hacer listas de libros recomendados para los usuarios, realizar préstamos de materiales de manera automática o darle difusión a la colección digital, la New York Public Library da difusión a su archivo digital a través de un bot creado en Twitter.

 El nuevo bibliotecario de la Universidad de Oklahoma es un chatbot. Esta Universidad planea agregarlo al sitio web de la biblioteca para responder algunas de las preguntas más comunes con las que los estudiantes se enfrentan, así como para ayudarlos a comenzar con su investigación. El sistema puede abordar cosas como « ¿dónde puedo imprimir?» O « ¿qué bases de datos tiene sobre biología?» Cualquier cosa que el chatbot no pueda responder se envía a un bibliotecario humano. El Bot es sólo un ejemplo de cómo las bibliotecas universitarias y los tecnólogos están experimentando con la inteligencia artificial para apoyar a los estudiantes y profesores en sus investigaciones. Los algoritmos pueden ayudarles a preparar sus revisiones de literatura al encontrar rápidamente los artículos más importantes en un área, y ayudar a emparejar a los investigadores con sus pares en otras disciplinas que realizan un trabajo similar establecer redes transversales de colaboración

Semantic Scholar, un motor de búsqueda académica lanzado en 2016, proporciona información sobre las aplicaciones de investigación. Él mismo, aprovecha la minería de datos y los procesadores de lenguaje natural para comparar miles de artículos con la capacidad de emitir juicios sobre qué estudios se alinean mejor con las necesidades de un investigador. Equipado con habilidades sofisticadas para sacar conclusiones sobre los métodos, citas y datos relevantes dentro de cada artículo, este motor de búsqueda artificialmente inteligente contiene más de diez millones de estudios que han sido examinados para incluir solo aquellos que cumplen con los más altos estándares de calidad.

 Robot Librarian, los estudiantes de la Universidad de Aberystwyth en Gales han realizado un prototipo de "Hugh", un robot artificialmente inteligente que accede a la información del catálogo de tarjetas electrónicas para llevar a los usuarios de la biblioteca a las ubicaciones físicas de los materiales después de una consulta verbal.

     2.- Organización de las Colecciones: Catalogación y Clasificación

 Se cuenta con herramientas de reconocimiento de objetos. En este sentido, el Departamento de Ingeniería del Software e Inteligencia Artificial, junto con el Departamento de Automatización de la Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), presentó un proyecto para desarrollar un sistema de Inteligencia Artificial para la catalogación y recomendación de libros del catálogo general de la mencionada biblioteca. El objetivo del proyecto será ampliar y mejorar las herramientas con que cuenta la biblioteca actualmente, que simplifican la recuperación de material relacionado con los términos de búsqueda definidos por el usuario o búsquedas que muestran contenido relacionado con base a consultas previas realizadas por otros usuarios con patrones de similares de conducta. Este proyecto estará soportado con una tecnología llamada Razonamiento Basado en Casos, (CBR, del inglés Case Based Reasoning), el paradigma de resolución de problemas más exitoso dentro de la Inteligencia Artificial, junto a las Ontologías y la herramienta jCOLIBRI2, esta última es un marco en Java utilizado para construir un razonamiento basado en casos. Admite CBR textual, CBR intensivo en conocimiento con razonamiento de lógica, de descripción a través de ontologías, interfaces web y evaluación de las aplicaciones generadas. Inicialmente, este sistema se centrará únicamente en la catalogación de artículos del Portal de Revistas Electrónicas de la UCM, pero en un futuro se podría ampliar fácilmente para realizar la catalogación de otros recursos de la biblioteca como las tesis o complured, servicio gratuito de acceso a la información de recursos multidisciplinares accesibles en internet: periódicos, revistas electrónicas, bases de datos, catálogos de referencia, entre otros. Su uso está orientado a los usuarios de la biblioteca y en concreto, en la recomendación de artículos del Portal de Revistas Electrónicas de la UCM.

     3.- Extensión cultural y servicios especiales

 Llegar a todos los usuarios de la biblioteca, tanto reales como potenciales. Un ejemplo de ello lo aporta el laboratorio de inteligencia artificial de la Universidad de Michigan, que desarrolla tecnología de asistencia para personas con impedimentos físicos y cognitivos. Uno de estos proyectos es el diseño de una interfaz de computadora que se ajusta automáticamente para satisfacer las necesidades de las personas con discapacidad visual, un desarrollo favorable para las bibliotecas a medida que fortalecen la accesibilidad de los recursos.

Utilizando identificación con radio frecuencia, (Radio Frequency IDentification, conocido como RFID, el cual ha sido implantado de forma experimental en la Biblioteca Municipal de Meco (Madrid). Su objetivo es abordar un problema común que sufren los usuarios en bibliotecas con diferentes alturas y múltiples espacios: la localización correcta de los libros y la orientación por las instalaciones. Para solventar este problema se ha desarrollado una aplicación bautizada como SIGUEME (Sistema Inteligente de Guiado para Entornos Multiusuario Extensos). El sistema permite la detección de las personas por el edificio y la guía personalizada por el mismo gracias a la visualización de la información en pantallas. Para evitar el cableado, se ha utilizado un sistema de comunicaciones inalámbrico basado en la tecnología Zigbee.

     4.- Desarrollo de Colecciones, adquisición y préstamo

 Los tiempos de espera y de recepción de pedidos se reducen, lo que conlleva a la satisfacción del usuario.

 Los dispositivos de identificación por radiofrecuencia (Radio Frequency IDentification, en adelante RFID) son inteligencia artificial utilizada en bibliotecas desde finales de los años noventa para la gestión del inventario, control de catálogos, seguridad, préstamo y devolución. Durante este tiempo han demostrado ser un componente que, con una inversión moderada, mejora multitud de capacidades tanto para el bibliotecario como para el usuario.


5.- Gestión de la colección

  AuRoSS es un robot capaz de escanear las estanterías para determinar qué libros faltan o cuáles están fuera de su sitio. Lo hace empleando un brazo robótico y un escáner.

El robot cuenta con ruedas, utilizando láser y sensores ultrasónicos para guiarle al usuario a través de las estanterías con una precisión de un centímetro. Esto lo hace con la ayuda de un brazo de robot que ajusta la antena RFID para mantenerlo justo en la distancia óptima de la etiqueta de escaneo, ya que si está demasiado atrás se pierde la señal, pero se está demasiado cerca no llegará a la plataforma.

AuRoSS ha sido puesto a prueba en las bibliotecas en Singapur, donde logró hasta un 99 por ciento de precisión, incluso con estantes curvos.


     6.- Seguridad de datos en línea

  IBM trabajará con universidades líderes y sus estudiantes para reforzar el entrenamiento de Watson Cyber Security en el lenguaje de la ciberseguridad. Este sistema de inteligencia artificial es una nueva versión cognitiva con base en la nube y entrenada en lenguaje de seguridad. Las universidades participantes son: California State Polytechnic University, Pomona; Pennsylvania State University; Massachusetts Institute of Technology; New York University; University of Maryland, Baltimore County (UMBC); University of New Brunswick; University of Ottawa y University of Waterloo. El mismo, se implementará en un esfuerzo por mejorar la seguridad de los datos de los estudiantes, un problema que actualmente enfrentan las bibliotecas a medida que avanzan en su visibilidad en línea de acceso abierto. La biblioteca de investigación X-Force de IBM será un elemento central de los materiales que alimentarán a Watson for Cyber Security. Este cuerpo de conocimiento abarca 20 años de investigaciones en seguridad, detalles sobre ocho millones de ataques de spam y phishing, y más de 100.000 vulnerabilidades documentadas.

¿Cómo lo hará?

 En este sentido, Watson for Cyber Security, ofrecerá cognición de datos de seguridad utilizando su capacidad de razonar y aprender a partir de “datos no estructurados”, es decir, el 80% de todos los datos en internet que las herramientas tradicionales de seguridad no pueden procesar, incluyendo blogs, artículos, vídeos, informes, alertas y demás información.

 El avance tecnológico que trae consigo la Cuarta Revolución Industrial, se extiende a todos los campos, tópicos y esferas sociales en lo que respecta a las ciencias de la información, supone la desaparición de las bibliotecas, pero este supuesto no sentencia que las mismas estén exentas a ese mismo proceso de cambio, vemos como los efectos de esta revolución han influido en otro tipo de servicios (hospitales, servicios básicos, seguridad nacional, etc.) sin que ello vaticine su desaparición. Si por una parte las bibliotecas han dejado de convertirse en la primera opción para la investigación, su propia condición de receptáculos de la memoria local, nacional y mundial le permite abrirse paso y preparase para los tiempos que se avecinan, ya que todo estado-nación debe garantizar, al menos en lo que atañe a sus propias fronteras, el buen resguardo, la acumulación adecuada del conocimiento habido y desarrollado. Es preciso que los servicios bibliotecarios den señales de adaptación, muy a pesar del relevo al que han sido sometidos, para que sigan formando parte de las consideraciones presupuestarias. Esto pasa primero por entender, desde donde se produce la acción política, la necesidad de cultivar la memoria para las necesidades cotidianas y aquellas sucesivas. Con esta característica se manifiesta la necesidad ineludible de los servicios bibliotecarios, y este rasgo se reforzará en la medida que las bibliotecas sean multifacéticas en cuanto a custodia y documentación. La sociedad entiende que este papel de guardián patrimonial pertenece a las bibliotecas y espera con un sobreentendido, que cualquiera que fuese la forma de gobierno, proporcione las garantías de la salvaguarda de ese patrimonio.

La biblioteca no deja de enriquecerse, aún en los casos más críticos donde ha habido déficit presupuestario para su funcionamiento; los centros bibliográficos y no bibliográficos siguen aumentando en cuanto a cantidad de información, y está claro que en los últimos años esta capacidad de almacenaje ha ido a la par con el desarrollo tecnológico. Las bibliotecas deben hallar el modo de que estos campos de desarrollo informáticos no escapen de sus manos, las mismas estadísticas señalan en sus índices la drástica reducción de visitas de usuarios, pero esto no quiere decir que los usuarios hayan dejado de existir, o que los mismos estén fuera del alcance del atractivo documental que pudieran tener las bibliotecas. Esto depende de la capacidad que tengan las mismas, sean centrales, comunales, grandes o pequeñas, de poder edificar una estructura tecnológica que permita la rápida recuperación de información, adaptada a las aplicaciones que hoy en día son de uso común (redes sociales, chats, etc.). Tal y como ocurre con muchos servicios, con las comunicaciones, las finanzas, la publicidad, áreas que han sabido vincularse con las nuevas tecnologías, las bibliotecas deben tener la disposición de hacer lo propio en este sentido.

Un ámbito que goza de mayores libertades en este sentido son las universidades, donde sus bibliotecas están sujetas a los cambios inherentes a las ramas de estudio que estas poseen. Al integrar inteligencia artificial, por medio de aplicaciones inteligentes o sistemas sofisticados de búsqueda y hallazgo de información, se dinamiza el fenómeno del aprendizaje, que es uno de los mayores alicientes que toda universidad requiere para asumir nuevos proyectos. Los proyectos de tesis de grado, son incorporados al momento de aprobarse su contenido, lo mismo puede decirse de monografías, trabajos de investigación o ensayos destacados, elaborados por alumnos en curso. Eso contribuye al enriquecimiento de una gran vertiente documental, que se adaptaría por sí sola a las nuevas teorías, pénsums libres de caer en anacronías o metodologías pedagógicas obsoletas. Las universidades son por igual, campos de investigación; y la reciprocidad en el flujo informativo, que desde un principio lo proporciona la biblioteca universitaria al estudiante se cumple satisfactoriamente cuando, tratándose de un resultado sobresaliente, se obtiene de ese mismo estudiante un producto (bien sea tangible o digital), que pasa a engrosar el patrimonio documental e informativo de la biblioteca universitaria.

 Antes se sabía que el uso del internet competía con las bibliotecas, luego con un sentido trágico se hablaba de que la web sustituiría a éstas llevándolas a una completa e inevitable desaparición. Hoy en día, ya disipado estos temores, se habla de una interacción necesaria, social y económica, que parte del hecho de involucrar los canales tecnológicos necesarios, aquellos que se han hecho frecuentes y aquellos que van en pleno proceso de desarrollo, asociados con la Inteligencia artificial. La incorporación de la IA a la nueva simbiosis documental biblioteca-usuario, contribuiría enormemente a la regularización de los procesos de intercambio. Una aplicación bien programada, que sabe específicamente cómo poner a disposición una información, material digital o documento, es una garantía de consecución de las leyes de propiedad intelectual y de reservas similares; pero a su vez pudiera ser exhortativa para el cumplimiento de la ley de depósito legal.

 La ciencia de la información se ha hecho transversal a todas las áreas del conocimiento humano, ciencias puras, sociales, e incluso a aquellas incompatibles con el método científico. Las bibliotecas universitarias se diversifican en la medida en que lo están sus núcleos. Han surgido espontáneamente, nuevos perfiles profesionales dentro de la ciencia informativa. La bibliotecología y la archivología han incorporado en sus respectivos pénsums, disciplinas asociadas al uso de la tecnología para la facilitación, sintetización y acceso al conocimiento. Del mismo modo ocurre con todas las demás ramas de estudio, pero sin lugar a dudas para el caso de la bibliotecología y la archivología, tales vínculos son esenciales para el ejercicio profesional. Inclusive si ampliamos que la asistencia de los servicios bibliotecarios merece la definición amplia de bibliotecario (profesional que no necesariamente es bibliotecólogo o archivólogo), nos damos cuenta que este perfil se ha hecho más versátil, ya que la práctica del bibliotecario ha llevado a este al aprendizaje complementario in situ, de nuevas habilidades asociadas con la tecnología de la información.

 La inteligencia artificial en las bibliotecas universitarias aporta los siguientes beneficios: captación y fidelización de usuarios con el desarrollo de servicios innovadores; facilitar al bibliotecario el cumplimiento de sus nuevos objetivos y establecer una base sólida para las bibliotecas en el nuevo panorama de la información académica, para ello es fundamental no centrarnos en mantener la biblioteconomía tradicional, pese a los retos a los que nos enfrentamos para implementar esta nueva tecnología, que van desde problemas presupuestarios, resistencia a los cambios y a límites en la capacidad de su adopción.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

García Fernández, L.A. (2004). Usos y aplicaciones de la inteligencia artificial. La Ciencia y el Hombre: revista de divulgación científica y tecnología de la Universidad Veracruzana 17(3). Recuperado de https://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol17num3/articulos/inteligencia/index.htm

 (2017) The NMC Horizon Report. Library Edition. Recuperado de http://cdn.nmc.org/media/2017-nmc-horizon-report-library-EN.pdf

Sloman, A. (s.f.). Artificial intelligence: an illustrative overview. Recuperado de http://quegrande.org/apuntes/EI/4/IA/teoria/09-10/areas_de_aplicacion_de_la_inteligencia_artificial_recomendada.pdf

Somavilla, B.(9 de enero de 2019). Aplicaciones de la inteligencia artificial en las bibliotecas (artículo en un blog). En Biblogtecarios. Recuperado de https://www.biblogtecarios.es/beatrizsomavilla/aplicaciones-de-la-inteligencia-artificial-en-las-bibliotecas/