El dilema “Moodle” en la educación post pandemia

Francisco Michavila

Comprar o desarrollar internamente, es el dilema permanente de la educación en todos sus niveles. Comprar acelera la curva de adopción, pero desarrollar hace lo propio con el proceso de aprendizaje. Para efectos de este texto llamaré como “dilema Moodle” a la disyuntiva de la educación al enfrentarse a las posibilidades de software libre o software privado.  

El “dilema Moodle”, aclaro, no refiere a un concepto previamente descrito en un libro o artículo académico, al menos que me conste o en el que me haya inspirado. El “dilema Moodle” ha estado revoloteando en mi mente tras la intensa negociación que el equipo de Tercer Escalón ha tenido con el área académica de una prestigiosa universidad de la zona andina.  

El proyecto en cuestión se asocia con el uso total o parcial de Moodle para una iniciativa educación en línea. Al final, la decisión tomada va alinear el contenido a Moodle pues la comunidad ya tiene adoptado este sistema, que por sus características de programación abierta permite total personalización de todas sus características.

Así como este caso, cuántas más universidades y colegios no se encuentran en el mismo “dilema Moodle”, aplicado a soluciones diversas como software de bibliotecas, paquetería ofimática, contenido editorial de acceso abierto (o curado) o suscripción de contenidos de terceros y por supuesto, el rey de todos los dilemas, Moodle o una plataforma de gestión del aprendizaje cerrado.

Y para resolver el permanente cuestionamiento de cualquier organización de educación, no hace falta ser un experto en gestión educativa o políticas públicas. El “dilema Moodle” se representa en varios escenarios como, “qué me da y que me quita cada opción”, “qué gana mi comunidad y qué puede perder” y la más recurrente de todas las conversaciones, “cuánto me va a costar hoy y cuánto le va costar a la organización mañana”.  

La ponderación de estas variables solía darse con calma y en apego a la frialdad de los datos. La educación desde la primavera del 2020 será diferente, el “dilema Moodle” deberá analizarse con mucha más celeridad y convicción.

Más que repuestas, la educación post pandemia, en una primera etapa, discutirá profundamente sobre el verdadero y estratégico rol de la tecnología como eje rector del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Los nuevos códigos de convivencia obligarán a los directivos y docentes a reconfigurar sus planteamientos pedagógicos, incluidos los estándares de evaluación. Las familias y alumnos también tendrán que tomar decisiones respecto a cómo querrán y podrán cursar sus certificaciones académicas a partir de sus nuevas posibilidades económicas y académicas.

El “dilema Moodle” estará presente en cada decisión de la educación post pandemia: habrá quien apueste por seguir pagando para ir más rápido o quien apueste por un estilo más flexible.