Las Bibliotecas digitales como herramientas para la democratización de la información y el conocimiento.

Sady Arturo Loaiza Escalona

La sociedad contemporánea se confronta con el vértigo y el ritmo del progreso que hacen peligrar los vínculos históricos y la herencia factual del pasado, que se traduce en un legado integrado de bienes culturales que, como objetos sociales, incorporan conocimientos y experiencias acumuladas y representan la memoria histórica y colectiva de la sociedad. Son estos objetos reales y auténticos, cuya materialidad participa físicamente, del pasado y del presente y cuya estabilidad contraria la volatilidad de la memoria y la fluidez del tiempo, los que urge preservar y dotar de una dimensión y visibilidad universales.

Con nostalgia podemos decir que la biblioteca no es igual que antes, algunos dirán que antes era mejor, del mismo modo otros aplauden la idea de los cambios, haciéndose participes de estos. Sin duda algunas las bibliotecas han cambiado, no son ni mejor, ni peor que antes, son el reflejo del usuario actual, están ajustándose para seguir siendo el espacio por excelencia para el desarrollo humano, en lo que refiere a las actividades de investigación académica, el encuentro lúdico y de goce estético con el libro. Gran parte del patrimonio cultural de nuestra sociedad se materializa en documentos y las bibliotecas han sido, por siglos, las principales instituciones encargadas de organizarlos, preservarlos y difundirlos. Hoy en día han encontrado en las tecnologías de la información y la comunicación, y muy especialmente en internet, una forma eficaz de ampliar sui función en la sociedad al complementar sus servicios y ofrecer más posibilidades de acceso a la información a una mayor cantidad de personas. Una de las principales vías a través de las cuales lo anterior se ha hecho posible, ha sido a través del desarrollo y promoción de las bibliotecas y repositorios digitales.  

Ese espacio de custodia se abrió al mundo para estar al servicio de la gente, son espacios vivos que recorres en camión desde tu casa o en el ciberespacio en tu casa y a un click de encuentro. 

La tecnología sin duda alguna es un aliado de la biblioteca, las bibliotecas digitales más allá de un escaparate virtual son también un espacio de encuentro, se generan comunidades de usuarios en torno a las mismas que permiten una actualización constante de sus acervos puesto que las necesidades de información a diario crecen y por su puesto hay que dar respuestas casi que inmediatas a ese usuario no presencial, que requiere un bibliotecario que esté consciente que hoy día se busca, consume y procesa información casi de la misma forma en la que respiramos. 

La información transformada en conocimiento se convierte en un medio para reconocer el pasado y reconstruir identidades, forma al hombre libre, gestor de una sociedad donde la igualdad, la libertad, la solidaridad sean imperantes. Se abren pues miles de oportunidades para discutir en torno a lo que se refiere a la democratización de la información y el conocimiento, hoy cuando contradictoriamente se afirma que vivimos en una dictadura de la información y que el mundo digital ejerce hegemonías generando cambios sustanciales en la sociedad, estableciendo patrones de conducta y consumo que redundan en un hombre menos creativo, menos libre. 

Es tarea de los bibliotecarios usar los recursos electrónicos para revertir tales afirmaciones y dar paso a la alfabetización tecnológica e informacional desde las bibliotecas digitales, hacer de estos espacios democráticos donde los usuarios participen y donde logre incorporar la mayor cantidad de acervos que den muestra fiel de lo que somos como sociedad pero que también puedan mostrar el patrimonio documental de las naciones.

 El mundo tiene una memoria y esta requiere que sea difundida, las noveles generaciones deben acceder a esta para que así no nos invada el olvido, hablar de bibliotecas digitales es hablar de permanencia y de cambio. Las Bibliotecas digitales son una puerta al mundo, ese que por años estuvo solo lleno de alguna elite del conocimiento, mediante su uso el acceso a la información y el conocimiento es ilimitado, además de ser una fuente para la preservación del patrimonio documental. 

Por lo anteriormente expuesto la puesta en uso de esta herramienta es una obligación en la sociedad actual, es casi que un derecho humano que existan las BD, se debe dejar a un lado que las bibliotecas digitales serán la sustitución de la biblioteca tradicional, lo mismo se dijo del televisor, el internet y todas las tecnologías de la información y la comunicación, por el contrario la coexistencia de ambos modelos hace que se pueda llegar a la mayor cantidad de usuarios y satisfacer sus necesidades de información . 

Hablar de democratización y de acceso es hablar de las características fundamentales de una biblioteca digital, ya que desde cualquier dispositivo puedes ingresar a un universo que en ocasiones perdemos de vista.

Todo parece muy bonito cuando se expresa, pero realmente requiere de políticas públicas, de inversión en infraestructura, de equipamiento, capacitación, para hacer de esto más que una cantidad romántica de enunciados, es deber del Estado continuar conectando a México con el mundo, mayor acceso a internet, dotación de colecciones físicas y digitales, continuar creyendo en la lectura como herramienta de trasformación de los pueblos, trabajar de la mano con los bibliotecarios en la democratización del saber.